No es nada nuevo decir que el ejercicio físico tiene muchos efectos beneficiosos para la salud física y mental de las personas, particularmente según se van cumpliendo años. Así, una actividad física moderada reduce el riesgo de sufrir una serie de enfermedades, incluidas las cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y otras muchas.
Por ello, es recomendable que los adultos, independientemente de su edad, hagan al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana.
Según un estudio publicado por la revista científica ‘Health and Quality of Life Outcomes’ para relacionar actividad física con calidad de vida, realizado a lo largo de 6 años, se constata que aquellos individuos que realizaron más actividad física de moderada a vigorosa y pasaron menos tiempo sedentarios tuvieron una mejor calidad de vida más adelante.
Debido a que los investigadores midieron la actividad física y el comportamiento sedentario en diferentes momentos a lo largo del tiempo, están razonablemente seguros de haber demostrado que la calidad de vida mejora cuando las personas se mantienen más activas físicamente.